Lago Araucana , zona montañosa, invierno..
Una muchacha pasa vestida de abrigo y se sienta en una roca mientras silba “El paso del elefantito”.
A los pocos segundo un perro con manchas del tipo pastor se acerca al trote a la joven y comienza a olfatear su falda..
- Tu quien eres, te has perdido? – pregunta la muchacha aun conciente que el perro no contesataria.
- Jamas se perderia el es parte de este bosque, asi como la arena lo es del desierto.
La vos ronca resono a espaldas de la muchacha , por un momento se asusto, y a la vez que iraba su cabeza para ver al anciano sentia como el rostro se le ponia caliente y podia apostar que rojo tambien.
- No se asuste niña, el perro es sabio pero aun no aprendio a hablar, al menos no con las damas que no conoce.
- Perdone usted mi atropello , estaba distraida – contesto la joven a modo de disculpas.
- No tenga cuidado, ......pero que hace usted por aquí niña , si no es indiscreción?
- Nada , ya me iba señor.
- No lo digo porque deba irse joven, sino porque llevo 24 años paseando en las tardes por aquí y nunca vi a nadie merodear por aquí, menos aun podia imaginarme una joven como usted, sola, a la orilla de un lago como este.
- Porque? Que tiene este lago?
- No debiera decirselo , pero creame que tiene todo aquello que un hombre deseo en su via y todo aquello que no desearia volver a ver jamas.
- No le entiendo, a que se refiere con eso? Que diferentes cosas tiene este lago , que no tengan los demas?
- Muchas cosas, niña , muchas.
- Como cual , digame una.
- Es difícil poder contárselo usted tan joven, tan frágil...
- Creo que solo me esta engañando, y le esta dando demasiada importancia a este lago que no es mas que eso , un lago.
- Quiza, quiza sea mi edad que no me deja pensar bien, usted tan joven con tantas energias y yo tan viejo.
- No , no es eso , sino que siempre he pensado que las cosas hay que verlas para creerlas y a este lago no le veo nada de raro.
- Quiza tenga usted razon, ver para creer- dijo el hombre mientras chasqueaba los dedos para llamar al perro.
El hombre se paro dispuso su bolsa de cuero sobre el hombro....
- Que es te usted bien y el viento sople en su fsvor señorita, ya me voy.
- Gracias señor.....con quien tuve el gusto?
- Aramedas rey del quinto cielo, Dios de los incrédulos, caminante de lagos sagrados.
Enrollo la bolsa a su brazo y monto sobre el lomo del perro que ya era un unicornio blanco, y desaparecio volando entre los arboles como un haz de luz.
La joven de puso de pie , estiro su falda y se fue alejando a paso lento, mientras silbaba “ El paso del elefantito” , a pasos cortos, segura de que nadie en ese rumbo conocia a Nimesia, la reina del pueblo de los quince mil ciegos caminantes.
Telon.
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